Soñé que veía en los cielos
mi vida representada
en una serie de escenas
que en silencio contemplaba.
Dos pares de firmes huellas
en la arena iban quedando
mientras con Jesús andaba
como amigo, conversando.
Miraba atento esas huellas
reflejadas en el cielo
pero algo extraño observé,
y sentí gran desconsuelo.
Observé que algunas veces,
al reparar en las huellas,
en vez de ver los dos pares
veía sólo un par de ellas.
Y observando ví también yo
q aquel solo par de huellas
se advertía mayormente
en mis noches sin estrellas.
En las horas de mi vida
llenas de angustia y tristeza
cuando el alma necesita
más consuelo y fotaleza.
Pregunté triste a Jesús:
Señor, ¿Tú no has prometido
q en mis horas de aflicción
siempre andarías conmigo?
Pero noto con tristeza
q en medio de mis querellas
cuando más siento el sufrir,
veo solo un par de huellas.
¿Dónde están las otras dos
q indican tu compañía
cuando la tormenta azota
sin piedad la vida mía?
Y Jesús me contestó
con ternura y compasión:
"Escucha bien, hija mía
comprendo tu confusión,
siempre te amé y te amaré
y en tus horas de dolor
siempre a tu lado estaré
para mostrarte mi amor.
Más si ves sólo dos huellas
en la arena al caminar,
y no ves la otras dos
q se debieran notar,
es q en tu hora afligida
cuando flaquean tus pasos,
no hay huellas de tus pisadas
porque TE LLEVO EN MIS BRAZOS".
mi vida representada
en una serie de escenas
que en silencio contemplaba.
Dos pares de firmes huellas
en la arena iban quedando
mientras con Jesús andaba
como amigo, conversando.
Miraba atento esas huellas
reflejadas en el cielo
pero algo extraño observé,
y sentí gran desconsuelo.
Observé que algunas veces,
al reparar en las huellas,
en vez de ver los dos pares
veía sólo un par de ellas.
Y observando ví también yo
q aquel solo par de huellas
se advertía mayormente
en mis noches sin estrellas.
En las horas de mi vida
llenas de angustia y tristeza
cuando el alma necesita
más consuelo y fotaleza.
Pregunté triste a Jesús:
Señor, ¿Tú no has prometido
q en mis horas de aflicción
siempre andarías conmigo?
Pero noto con tristeza
q en medio de mis querellas
cuando más siento el sufrir,
veo solo un par de huellas.
¿Dónde están las otras dos
q indican tu compañía
cuando la tormenta azota
sin piedad la vida mía?
Y Jesús me contestó
con ternura y compasión:
"Escucha bien, hija mía
comprendo tu confusión,
siempre te amé y te amaré
y en tus horas de dolor
siempre a tu lado estaré
para mostrarte mi amor.
Más si ves sólo dos huellas
en la arena al caminar,
y no ves la otras dos
q se debieran notar,
es q en tu hora afligida
cuando flaquean tus pasos,
no hay huellas de tus pisadas
porque TE LLEVO EN MIS BRAZOS".
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